viernes, 10 de noviembre de 2017

PRONTO - 21 de Febrero de 1.976 - España


¡ASOMBROSO…!
SARA MONTIEL
CONTRA EL DESTAPE
“EN CASA, TODAS MIS INVITADAS VAN CON LOS PECHOS AL AIRE”

Asombroso. Sorprendente. Casi diríamos que inesperado. Sara Montiel y Massiel se declaran enemigas del “destape”. Desde ahora nuestra primera estrella no volverá a prodigar los exhibicionismos que son una base de su fama. Ante la ola actual que impone el desnudismo, Sara pone las cosas en su sitio:
-No entiendo nada, quizá porque hace muchos años que estoy curada de este espanto. Todo el mundo se asombra de que una famosa enseñe el pecho y todas se apresuran a exhibirlo… cuando yo llevo veinticinco años haciendo eso. Pero con reservas y estética. Ahí están las portadas de mis discos. El destape a lo tonto, la exhibición gratuita, me parece una gilipollez. Yo tengo cantidad de fotografías en las que aparezco completamente desnuda. A mi esposo, Anthony Mann, le encantaba retratarme así. Es más, en mi finca mallorquina todas las invitadas van con los pechos al aire. En verano, claro. Allí no tenemos reparos. Hasta conseguí incluir estas ideas en la cabeza de mi hermana Ángeles, una señora muy normal que no tiene que ver con el mundo del cine. Ahora le parece lo más natural del mundo. Fíjate, en la finca realicé reformas que duraron un año. Pues de esa guisa daba las indicaciones a los albañiles. Ellos también acabaron por acostumbrarse. Y es natural cuando se trata de algo tan natural. Parece una redundancia, pero no lo es.


Quizá por eso la reforma duró doce meses. Cabe imaginar que los obreros intentaron prolongar al máximo esa visión gratuita de los encantos de Sara. Podemos dar fe de cuanto afirma. En su piscina las señoras –por señoras que sean- van desnudas de cintura para arriba. Cuando Camilo Sesto vio eso quedó sorprendido. La impresión le duró veinticuatro horas.
-Me parece muy bien que las jovencitas se exhiban. Pero de eso a lo que estamos viendo. Se han pasado. Creo. Algunas se dejan retratar, cuando su cuerpo es impublicable.



Massiel reafirma y comparte el criterio de la Montiel.
-A mí todo esto me ha sorprendido. Me pilló desprevenida. El otro día, cuando bajé a comprar los periódicos en el quiosco que hay cerca de casa, pensé que estaba en otro país. ¡Qué manera de destaparse, qué alarde…! No soy mojigata y por casa, aun en invierno, suelo ir desnuda. Pero de eso a posar “a poil” con naturalidad… Ante la avalancha, se me avecinan malos tiempos publicitarios. Como yo siempre canto con vestido negro, ¿quién se atreverá a retratar a una señora tan tapada? Somos un país con mucha coña.
Y es que la verdadera apertura está más arriba de la pechuga. En el cerebro. Claro que algunas retratan sus senos a falta de ideas que mostrar. La pareja tiene razón. ¡País…!

JESÚS MARIÑAS


EL RECORTE CCLXV
A partir de los 70 dos temas estuvieron presentes siempre en sus innumerables entrevistas: el detape (motivo por el cual -dijo ella- dejó el cine) y el problema del peso. Con respecto al segundo es este artículo de la revista Diez Minutos con fecha de 22 de Mayo de 1.976.

LAS ÚNICAS FOTOS DE
SARA MONTIEL
EN LA CLÍNICA…
UNA ALERGIA QUE PADEZCO DESDE NIÑA TENÍA LA CULPA DE QUE ESTUVIERA TAN GORDA
“LOS MÉDICOS TIENEN QUE SEGUIR OBSERVÁNDOME, POR LO QUE NECESITO VISITAR LA CLÍNICA”
“EL MÉTODO PARA TRATAR MI ENFERMEDAD HA SIDO DESCUBIERTO RECENTÍSIMAMENTE POR UN MÉDICO DE GINEBRA”

Ejercicio físico combinado con un tratamiento, la fórmula ideal. 

¡Esta no es mi Sara, que me la han cambiado!...
Y, en efecto, la Sara Montiel de hoy no es la Sara Montiel de ayer. ¡Quince kilos menos de peso lo atestiguan!
-Pero, Sara, ¿qué te ha pasado?...
-Pues nada, hijo, que necesitaba adelgazar y he adelgazado…
Encontramos a la famosa actriz y cantante en las Ramblas barcelonesas. Nuestros ojos no daban crédito a lo que veían. No cabía la menor duda, aquella era una nueva Sara Montiel.
-He estado sometida –nos contó- a un tratamiento especial en la clínica Planas. En dos meses he llegado a perder quince kilos. Pero, no creas, lo mío no era por un exceso en la mesa, es que padezco el edema de Quintre.
-¿El edema de qué?...
-Sí, el edema de Quintre, una enfermedad de tipo alérgico que sufro desde que era niña. Ello es la causa de que a veces tenga excesos de peso. 


Sara fue atendida solícitamente en todo momento. 

“MI ENFERMEDAD HASTA HACE POCO ERA UN MISTERIO”
-¿Y lo has sabido ahora?
-Pues sí, el diagnóstico se logró gracias a unas pruebas de las células eosinófilas que…
-Perdona, Sara, pero es que no logro seguirte… ¡Jamás te había oído hablar así!
-Decía que los doctores de la Clínica Planas, aquí en Pedralbes, descubrieron en mi sangre el verdadero motivo de mi obesidad. Te lo voy a explicar, y no te extrañes de que esté tan “puesta” en Medicina, es que por mi propio bien me he interesado en ello y, claro, me lo han explicado bien…
-Cuenta, cuenta…
-La enfermedad que padezco, la del edema ese, sólo se detecta a través de un análisis de las células que antes te decía, que viene a ser algo así como un análisis de sangre especial. Esta enfermedad mía era hasta hace poco un misterio, pero últimamente el doctor Lambert de Ginebra descubrió el método para tratarla y los doctores de esta clínica de Barcelona se han especializado en ella. Por eso vine aquí.


Cincuenta y tres kilos para la estatura de la estrella no está nada mal.


Los análisis, continuos y pesados, no han hecho perder la sonrisa a Sara. 

“TENGO QUE SEGUIR UN RÉGIMEN ESPECIAL DE ALIMENTACIÓN”
-Y ahora, una vez logrado el peso ideal, ¿ya está todo solucionado?
-No, que va… Ahora tengo que seguir un régimen especial de alimentación. Además, los médicos tienen que seguir observando la evolución de la terapia, por lo que necesito continuar mis visitas a la clínica. Marcharé a mi casa de Palma y de vez en cuando regresaré a Barcelona.
-Dime lo que pesabas y lo que medías y, si se pueden saber, las cifras actuales…
-¡Claro que se puede saber! Aquí no hay trampa ni cartón. Tú mismo puedes ver mi aspecto. Pesaba sesenta y ocho kilos y ahora estoy en los cincuenta y tres, lo que para mi estatura no está nada mal. ¿Las otras medidas?... Pues mira, de busto sigo igual: noventa y cinco centímetros; de cintura he pasado de los setenta y un centímetros a los cincuenta y ocho, y de caderas, de ciento cinco centímetros que tenía, tengo ahora ochenta y dos. ¿Qué te parece?


El busto sigue igual: 95 centímetros. 


Sara ya puede abrocharse bien el cinturón. 


De 68 kilos a 53, ¡casi ná!

“PARA CENAR VERDURITAS Y PESCADO”
Lo que a nosotros nos parece ya está dicho: una nueva Sara Montiel. Su aspecto actual es el de una jovencita de veinte-muy-pocos años. Mientras la acompañábamos a la clínica donde debía someterse a diversas pruebas y donde aceptó posar para nosotros, Sara nos relató algunos pormenores del tratamiento.
-He tenido que hacer, naturalmente, ejercicios. Pero lo más importante ha sido la terapia medicamentosa y alimenticia. La tensión arterial ha estado compensada en todo momento. Ahora desayuno fruta, café y tostadas; como carnes y patatas –bueno, la carne de cerdo, no-, más frutas y té, y para cenar, verduritas y pescados. De beber, lo que quiera menos alcoholes.

CIFRA


LA FOTO CCLXV


Otra clásica de los '70.

sábado, 4 de noviembre de 2017

EL INDISCRETO SEMANAL - 23 de Noviembre de 1.974 - España


UNA TARDE CON
SARA MONTIEL
“YO BESO A LOS HOMBRES TODOS LOS DÍAS…”

-Hola, muchachos. ¿Cómo estáis? Sentaros y charlamos.
Así empezamos nuestra tarde con Sara Montiel mientras ella se preparaba para la función de “Saritísima”. Sara estaba sin maquillaje, al natural. Y les aseguro que Sara es mucha Montiel.
-¿Cómo llegó el éxito, por la belleza, la inteligencia o la gracia?
-Es algo que se dio la mano. Un conjunto de cosas que se encontraron a un tiempo y se fundieron. Creo también que eso nace con la persona. Si triunfé fue porque reunía esas cualidades para triunfar.
-La edad, Sara, no perdona. ¿Cuándo te sentiste más joven?
-Eso es muy difícil de saber. Si te digo que a los veinticinco años, a lo mejor me equivoco. Pienso que la mejor edad de la mujer oscila entre los treinta y los cuarenta y cinco. Y, desde luego, eso depende del espíritu que se viva. Yo me siento más joven que nunca. Con una gran vitalidad.
-¿Piensas, entonces, que se debe a la manera de pensar no a los años?
-Desde luego. Eso es el todo. Las hay jóvenes sin vida que son más viejecitas que una señora de sesenta años. ¿No me ves a mí? Esta es la edad. La que se lleva en el espíritu y además, claro, estar bien. Pero la mente es poderosa.
Siguen hablando. Hemos entrado en el terreno de la amistad. Ahora no hay ninguna diva delante, sino María Antonia Abad, aquella chiquilla encantadora que naciera en Campo de Criptana (Ciudad Real). Pensé encontrarme con una diosa pagana y me encuentro con una Santa Teresa que da escalofríos. A mí me gusta la otra cara de Sara.
-¿Qué piensas antes de salir a escena? ¿Rezas?
-Mira, cuando se me empieza a avisar: “Doña Sara, veinte minutos; doña Sara, cinco minutos”, siento un miedo horroroso. ¿Y rezas? Sí, he rezado y sigo rezando. Mucho y con una fe tremenda.
-¿Los productores, los directores, nunca te pidieron nada a cambio de darte un papel?
-Ya te entiendo, pero eso no existe. Te vas con un hombre si te gusta y en paz. Lo mismo que lo hace la mujer del abogado, el tendero o cualquier otra. ¿O crees que eso se da sólo en nuestra profesión? ¡Si yo te contara!
Y Sara, con una personalidad natural de la mujer sin careta, ríe. La divierte lo que hablamos.
-¿Crees en el amor?
-Locamente. No puedo vivir sin él. Como creo en la amistad, aunque haya golpes bajos, pero es estupenda.
-¿De qué te sientes orgullosa como profesional?
-De haber logrado lo que nunca me pude imaginar.
-¿Cómo duermes, boca abajo, arriba o de lado?
-Boca arriba y con un brazo hacia atrás, y muy a pierna suelta…
-¿Caprichos?
-Como toda mujer.
-¿Un capricho no realizado?
-Ir al Matto Groso, pero tengo miedo. Estoy invitada y lo sigo pensando. Creo que puede ser muy interesante.


-¿Es cierto que mantienes a toda tu familia, incluidos tus sobrinos?
-Sí; es cierto. Claro que algunos trabajan, pero los estudios salen todos de mí. En total son siete. La mayor de veintiún años. Una de mis sobrinas estudia periodismo. Te aseguro que cuesta un ojo de la cara.
Nos dice que son una familia muy unida, que sin sus padres no hubiera sido nada. Ellos se portaron muy bien con ella sin haber antecedentes en la familia.
-¿Has pensado escribir tu autobiografía?
-Claro que lo he pensado. Ya la estoy escribiendo. La titularé “Yo misma”. ¡Y qué secretos cuento! Agotaré el papel.
-Después de tu profesión, ¿qué te gusta?
 -La pintura, la música y la fotografía. Las fotos me chiflan. Es un vicio.
-¿Una actriz actual que destacar?
-Conchita Velasco. Es sensacional. Pero hay otras. Rocío Dúrcal también está entre ellas.
-¿Qué opinas de los hombres?
-Que están muy bien. Sois sensacionales.
-¿Cuándo has besado al último?
-Yo beso a alguno todos los días.
-¿No te gustaría tener algún hijo?
-¡Pero si he tenido cinco! Ten presente que he estado casado dos veces. La pena es que todos hayan muerto. Cinco abortos que lamento.
-¿Signo?
-Piscis.
-¿Una flor?
-Cualquiera, pero que sea roja.
-¿Qué piensas del mundo?
-Que está desquiciado. Siempre de guerras, de follones, como si no hubiera otras cosas en qué pensar.
-¿Cuándo te hubiera gustado nacer?
-En la época de Larra.
-¿Entiendes de política?
-No. Y además es un asco. Lo que pasa es que hay políticos que nos manejan y hemos de aguantarlos.
Sara Montiel es la actriz que mejor paga a los que trabajan con ella de todos los españoles. El vestuario que usa en “Saritísima” importó tres millones de pesetas. Sólo levantar el telón cuesta 160.000 pesetas, y luce un vestido bordado en pedrería que vale 380.000. Saca en total ocho trajes diferentes. En marzo empezará una película, que dirigirá Pedro Olea, sobre una apasionada historia de amor.
-¿Es cierto que te pagaron muy poco por “El último cuplé”?
-Totalmente cierto. Cobré doscientas cincuenta pesetas diarias y cien mil al cabo de un año y tras mucho esperar.
-¿Se te han hecho preguntas molestas alguna vez?
-Sí. Ya sabes cómo es esto. Unos respetan tu vida privada y otros no, pero yo perdono todo y nunca guardo rencor.

Fotos: CESAR RUSS


En el artículo EL MATRIMONIO ARTÍSTICO ESPAÑOL EN CRISIS esto dicen de la pareja Tous-Montiel


Sara Montiel piensa casarse con Pepe Tous y su marido no dice nada. 


EL RECORTE CCLXIV
En los '70 Sara puso en marcha varios espectáculos. Comenzaba la década con "Sara Montiel en persona". Así lo presentaba la actriz en la revista Diez Minutos en 1.970. 


SARA MONTIEL
Habla de su espectáculo y de su esperanza de ser madre

Sara Montiel se presentó a mediados de diciembre en el teatro de la Zarzuela, de Madrid, al frente de su propio espectáculo, con un título pensado por su protagonista desde hace algunos años: “Sara Montiel en persona”.
VESTUARIO DE MILLONES
Ha dejado su traje negro, sencillo, cambiándolo por un traje-pijama que luego convirtió en minifalda. Cambia también su peinado por mor de una peluca pelirroja. Sara está bellísima, rejuvenecida.
-Hablemos de trapitos, Sara.
-Pues saco en escena veintiún vestidos, de Vargas Ochagavía, Maribel y Christian Dior.
-¿Cuántos millones llevas encima?
-Mira: el traje más barato que llevo puesto vale ciento veintidós mil pesetas, y el resto, un término medio de doscientas mil.
-O sea más de cuatro millones de pesetas supone tu vestuario.
-En efecto.
Y luego, agregamos nosotros, otro millón de pesetas en joyas. El espectáculo “Sara Montiel en persona” es uno de los más costosos en la historia de la escena española.


Dos actitudes de la "estrella" que demuestran que está en plena forma y llena de encantos. 


RECORRERÁ DIVERSAS CAPITALES ESPAÑOLAS
-¿Hasta cuándo has firmado contratos con tu empresario?
-Hasta marzo, porque seguidamente he de rodar una nueva película.
-Después de Madrid, ¿qué capitales van a verte?
-Barcelona, Valencia, Sevilla, Alicante, Murcia, Zaragoza y alguna otra. No creo que me dé tiempo para más.
-Por cierto: ¿es verdad que en tu próximo filme vas a ser dirigida por Vittorio de Sica?
-En absoluto. La noticia es falsa. Me entero ahora. A De Sica y a su mujer, María Mercader, les conozco desde hace muchísimo tiempo, pero es inexacto que me vaya a dirigir en el cine. Estuvo a punto de hacerlo, sin embargo, en “Pan, amor… y Andalucía”. Me propuso a mí el papel protagonista, pero no me interesó.
-Volvamos al asunto central que nos ocupa. ¿Qué es, en síntesis, “Sara Montiel en persona”?
-Un “show” musical, ni más ni menos. El mismo “show” que presenté en Rumanía, Santo Domingo o Puerto Rico. Aquí, por cierto, lo presenció Pablo Casals. Bueno, pues te sigo diciendo que hago un “show” al estilo de los Sinatra, Sammy Davis o Mireille Mathieu en el Olympia, que nada tiene que ver con las galas que efectúan otros artistas. Un “show” en el más amplio sentido de la palabra, con un “ballet” maravilloso y unos cómicos excelentes.
-Y Sara, claro.
-Sí, Sara Montiel en carne y hueso, para que los espectadores se convenzan de una vez ante mi presencia de que no estoy gruesa, ni vieja, ni tengo arrugas en la cara.
-Una Sara Montiel que canta los cuplés de siempre.
-Un momento no canto sólo cuplés, sino las mejores canciones de mis trece últimas películas y otras más modernas, de otros compositores, como Armando Manzanero y dos que he estrenado.


Sofisticada y sencilla, clásica y moderna, Sara, en su hogar. 


“TENGO TREINTA Y SEIS AÑOS, PESO 57 KILOS Y ESTOY MEJOR QUE NUNCA”
-Hay quien dice, Sara, que deberías adelgazar…
Sara Montiel me mira con sus ojos negros, muy fijamente. Esos ojos que ella misma considera lo más relevante de su rostro.
-¿Qué estoy gruesa? ¡No me hagas reír! Ya ves: peso 57 kilos y tengo treinta y seis años. Ya voy camino de los treinta y siete y me encuentro mejor que nunca. Voy a hacerte una confidencia: cuando yo tenía diecisiete años pesaba 70 kilos. ¡Fíjate si he adelgazado! De los 57 kilos no me muevo.
-¿Qué lamentas en tu vida?
-Haber sido y seguir siendo terriblemente sincera.
“UN HIJO CAMBIARÍA MI VIDA”
-¿Triste en el fondo?
-Siempre fui muy sentimental. Y ahora, desde que murió mi madre, echo de menos su compañía. Mi madre era para mí madre e hija al mismo tiempo.
-¿Quizá sientes no tener un hijo?
-Sí. Un hijo cambiaría mi vida.
-¿Esperas ser madre?
-Este año estoy dispuesta a serlo.
-¿De verdad?
-Como lo oyes. Escríbelo bien clarito.
Escrito está.

Oscar GRACIA
Agencia TORREMOCHA


LA FOTO CCLXIV


Otra foto de la misma sesión de la revista Diez Minutos. 

viernes, 27 de octubre de 2017

ONDAS - 1ªquincena Mayo de 1.974


SARA
…TODAVÍA CON EL “PENÚLTIMO CUPLÉ”

La actriz invierte su dinero comprando cines. 

Sara Montiel todavía no he decidido cantar “su último cuplé”… Lo prueba su continua permanencia en la cartelera, ya sea como actriz cinematográfica, ya sea como cantante.
Su último filme (“Cinco almohadas para una noche”) acaba de ser estrenado simultáneamente en cuatro ciudades españolas y, al mismo tiempo, prosigue en Barcelona el “show” “Saritísima”, centrado, cómo no, en su persona.
“Sartitísima” no ha tenido muy buenas críticas. Se ha dicho que en conjunto, el espectáculo pecaba de vulgar, así como de escasez de medios. De todo ello algo hay de cierto.
Como cierto también sería afirmar que Sara Montiel no se desenvuelve en el escenario con la soltura de una Carmen Sevilla, por compararla con alguien que tampoco está en la flor de la juventud…
-No creo que “Saritísima” sea un mal “show” –nos dice, como era lógico esperar, Sara Montiel-. Es un espectáculo muy parecido a los que pueden presenciarse en el Olympia de París o incluso en Las Vegas.
Uno queda un poco sorprendido por la afirmación de doña Sara puesto que, realmente, la distancia entre el Olympia y el teatro Paralelo barcelonés es muy superior a la que supondría cualquier geógrafo… Por ello, uno se atreve a insinuar que muchos críticos han valorado el espectáculo muy duramente…
-La crítica es muy libre. Pero mi opinión es que el espectáculo es muy interesante. Hay bloques de canciones muy homogéneas y muy variados entre sí. La coreografía es muy buena; el maestro Burrull, que dirige la orquesta, es bien conocido, etcétera.
El “show” que nos ocupa sólo está pensado para ser presentado en Barcelona y en Palma de Mallorca (así como, únicamente durante dos días, en Zaragoza).
-Este espectáculo no es rentable para mí, pese a que hemos tenido éxito de público… la nómina es muy alta. Pero sucede que, a mí, cantar solamente, me cansa. Así que, pese a todo, prefiero actuar dentro de un “show”.


Y hablando de exhibición -aunque no sea cinematográfica-, vea algunos de los modelos que luce en su espectáculo: el de la portada de la revista, es de Yves Saint-Laurent, el de la izquierda de Lino y el de la derecha, de Dior. 

Sara Montiel llegó a famosa a través del cine, del cine musical. Y lo hizo después de conocer algo que, por aquel entonces –los años cincuenta- era un lejano sueño para los actores y actrices españoles. Nos referimos, claro está, a Hollywood, a la fallecida Meca del cine… Sara estuvo allí, trabajó algo, y volvió a España, en donde triunfaría gracias a la resurrección del cuplé llevada a cabo con su archifamoso filme.
-En realidad llegué a Hollywood cuando empezaba el declive. Era allá por el año 1956. Las grandes superproducciones ya no se realizaban allí, sino que empezaba a rodarse masivamente en Europa. Así, pues, me vine hacia Europa, donde, por otro lado, me encontraba mejor.
Sara Montiel debe de ser en estos momentos poco menos que multimillonaria. El cine la hizo rica. Y como sea que los ricos invierten, Sara Montiel invirtió –entre otras cosas- en la compra de salas de cine. De actora pasó, pues, a exhibidora. Por ello conoce los problemas del cine, del cine español, desde varios ángulos.
-En España se está realizando buen cine pero, pese a todo, éste no admite la comparación con el extranjero… Nuestros males vienen especialmente de la censura. En la mayoría de países la censura es amplísima y aquí sucede más bien lo contrario… pese a que ahora, por fortuna, creo que esto está cambiando. En España no hay industria cinematográfica, pero sí que hay buenos directores: Saura, Olea, Bardem…


Vestido de Ollero. 

Sara Montiel es una cara casi desconocida en la pequeña pantalla. Mientras figuras menos populares han presentado varios espectáculos propios doña Sara brilla por su ausencia en TVE. Se dijo que había habido intentos, pero que fracasaron a causa de que la actriz solicitaba demasiado dinero… versión algo sorprendente por cuanto que TVE cuenta con medios y asimismo –cuando le interesa- es realmente generosa desde el punto de vista crematístico.
-Televisión Española quiso en varias ocasiones que yo protagonizase un espectáculo, pero nunca he podido tener tiempo suficiente para que tal cosa pudiese efectuarse. Ha sido siempre un problema de demasiado trabajo por mi parte, nunca un problema de dinero. Mi futuro inmediato no creo que me permita ni tan siquiera pensar en la posibilidad de actuar en televisión cuando termine el “show” que ahora protagonizo debo ir a Rumanía, luego a Buenos Aires, posteriormente a Méjico… y todo ello sin descansar. Pero yo disfruto de la vida trabajando.
A Sara Montiel –según nos confiesa- le cansa mucho más el cine que actuar ante el público, debido a ello “prefiero –nos dice- los “shows” al cine…”
El cine, sin embargo, es lo que le trajo la fama, además de bastante dinero. Una fama que es universal y un dinero que le ha llegado de todas partes.
-Acabo de saber que van a celebrar una semana dedicada a mis interpretaciones cinematográficas en Tokio… ¿Qué si he hecho ganar muchas divisas a España? Desde luego que sí, creo que el cine español vive de mí…


Pese a su éxito y a su fama, nuestro personaje siempre ha rehuido la vida social.
-La vida de sociedad me aburre mucho. Tengo buenos amigos pero siempre procuro no tener demasiados…
Al despedirnos salta sobre el tapete un tema sorprendente: el Arte, y en concreto la pintura. Resulta que doña Sara es una gran compradora de arte contemporáneo: “Invierto en Arte –nos dice- porque me gusta, no para ganar dinero. El dinero nunca me ha importado; lo importante es que te guste lo que hagas. Y a mí poseer buena pintura es algo que me enloquece…
Como sea que el tema da mucho de sí –casi demasiado- convenimos en dejarlo para otro día…

ALBERTO  C.
Fotos: JUANJO J. LLENAS

SARA MONTIEL HA CUMPLIDO LOS 80 AÑOS


En su “show” “Saritísima”, Sara Montiel aparece en viejecita de 80 años, que decide hacerse una operación de cirugía estética, y, ¡zas!, se transforma en la Sara de nuestros días, más sexy que nunca. Su público la aplaude a rabiar día tras día, gritándole: “Sara, tú siempre tendrás veinte años”. Y es sorprendente de verdad su frescura…, una frescura que muchas no podrían soportar en la frialdad del escenario, mientras que ella… Para ir tan ligera de ropa, de verdad tiene que ser joven.


EL RECORTE CCLXIII
Todo en Sara fue alabado y criticado con el mismo entusiasmo. También sus espectáculos teatrales. El que nos trae esta revista erótico-pornográfica alude a "Doña Sara de la Mancha", con especial mención al cuidado del mismo con respecto a otros anteriores. En cualquier caso, Sara llenó y creó expectación  hasta el final. La revista es Pen y es de 1.981. 


SARA
de la Mancha
En el teatro LATINA, hace poco se ha estrenado un espectáculo de la Montiel, la tetónica. El título en sí evidencia un gran egocentrismo. Pero esto es casi una moda de infinidad de grandes estrellas y, por lo tanto, perdonable. Las actuaciones, las canciones, los gestos, son los mismos que nuestra estrella ha tenido siempre, pero también esto es perdonable, porque es cierto, que haciendo lo mismo, lo hace mucho mejor.








El espectáculo está más profesionalizado que los de antaño. Parece, como si todos hubieran nacido de nuevo, con más ganas e ilusión.
Quien recuerde LA PICINERA, no saldrá decepcionado de LA MANCHA. Esta nueva Sara que se nos presenta en MADRID, es la misma de siempre, pero mejor, más madura y mucho más interesante y guapa y, si es posible, también más consciente de su trabajo.
En el Teatro LATINA, situado en la Plaza de la Cebada, las funciones son a las diecinueve y a las veintidós cuarenta y cinco horas. Se pueden conseguir localidades desde 200 hasta 700 pesetas.



JOSÉ GUARDIOLA y RAMÓN CALDUCH, acompañan, y muy bien a Sara, con canciones conocidas por casi todos los éxitos de otros tiempos. El rey del bolero, intenta demostrar, durante todas las funciones que sigue siendo el rey. TONY ANTONIO da la nota de humor, un humor para españoles, aunque se rían los ingleses.
-¿En qué se parece un recién casado a Tejero? Pregunta Tony Antonio, antes de responderse a él mismo:
-Pues que tanto uno como otro entran armados y salen desarmados.
Lo que más nos gustó es que Sara nos ofreciera un espectáculo nuevo, sin intentar crear el negocio de la nostalgia, sin querer vivir de los pasado, con su propio estilo, que no puede ni debe cambiar, pero sí mejorar, como ha hecho con este espectáculo, con la plausive ayuda de su marido, PEPE TOUS, productor de este musical.
Abandonamos el teatro con la agradable sensación del que recibe más que paga, y nos despedimos de SARA con la esperanza de que la moribunda comedia musical española resucite con más vitalidad y profesionalidad. Seguro estamos de ello. Un gran público necesita siempre un gran espectáculo.




Textos y Fotos: J. TOSTADO


LA FOTO CCLXIII


Doña Sara con Sara en 'Saritísima'.